De una idea a un negocio sustentable online

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Introducir un modelo de negocios como este fue un reto, porque implicó educar a la gente acerca del consumo de ropa de segunda mano. Entre las estrategias que usamos fue el influencer marketing y el storytelling.


Laura eRRe entrevistó a Lucía Martínez-Ostos en nuestro Brunch Online y esto fue lo que nos platicó:


¿Cómo es que nace Troquer?

Todo empezó porque yo tengo años intercambiando ropa con mis amigas; sacábamos piezas que ya no usábamos y nos reuníamos para intercambiarlas. Entonces, esa fue la inspiración de Troquer.


Recuerdo caminar por la calle y decir: “Qué delicia estar estrenando, sin haber gastado dinero. Creo que todos deberían sentir esto”. Y al mismo tiempo, ver la situación del consumo de moda, donde en una tienda departamental hay anaqueles y anaqueles de ropa y te preguntas: ¿dónde va a acabar todo eso?


Entonces, fue una mezcla de lo que vivía con mis amigas, y ver un problema de un exceso de ropa, que me llevó a darme cuenta que ahí había una oportunidad para desarrollar algo.


Me fui a Nueva York y empecé a investigar, a conocer las compras en línea y a ver cómo funcionan las tiendas de segunda mano. Así es como comencé a trabajar en el proyecto


Regreso a México y le platico la idea a Ytzia. A ella le encantó. Ambas nos complementamos porque yo soy muy creativa y ella es más numérica, entonces, nos asociamos. Y así surge Troquer.


¿Cómo es que tú diseñas este modelo de negocios?

Es algo parecido a la compra y venta de coches. Nos dimos cuenta que había muchas personas que tenían piezas en su clóset que no usaban y que podían monetizar. Entonces, literal unimos a compradores con vendedores en una plataforma, en donde puedes comprar y vender artículos de diseñador.


Como vendedor sacas las piezas de tu clóset y nosotros te las compramos; por el lado del comprador, tienes acceso a estas piezas que quizá, no te puedes comprar porque priorizas otros gastos. Lo que hace Troquer, es que está democratizando la moda de diseñador.


El modelo de negocios está alineado con la economía circular.


¿Cuál ha sido el mayor reto al que se han enfrentado?

El primer reto fue que, había mucha desconfianza de comprar en línea cuando empezamos en 2013. Entonces, debíamos convencer a la gente de perder el miedo y comprar en Troquer.

El segundo reto era que compraran de segunda mano. Tuvimos que cambiar esa mentalidad y educar a los clientes, haciéndoles ver que su compra era muy inteligente. Tuvimos que hacer mucho storytelling para platicar, convencer y explicar.


Otro reto es que nos enfocamos en el comprador, porque tenemos que buscar la rentabilidad y vender. De cierta forma. la oferta llegaba sola, porque había una necesidad real de gente que tenía ropa que no usaba, y no sabía qué hacer con ella. Entonces, descuidamos un poquito al vendedor, siendo que son personas que exigen el mejor servicio.


Solíamos ser una empresa centrada en el producto, pero ahora vamos a enfocarnos en el cliente, que ese es el futuro de las empresas: enfocarse en el cliente.


¿Cómo es que hacen la curaduría de los productos?

Tenemos que revisar que las prendas no estén rotas, o muy maltratadas. Muchas veces regresamos ropa porque tienen detalles, que si se arregla, otorgan mayor valor a las piezas.